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Categoría: Columna

Megalo box, una joya del anime.
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Megalo Box: una joya del anime

Si de por sí el esfuerzo de Junk Dog por ingresar al más grande torneo de box, Megalonia, resulta inspirador, visualmente este anime es una joya, ya que capturó perfectamente el movimiento de los pies así como cada guardia, contragolpe, uppercut, jab, entre otras técnicas de boxeo.

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Día del padre.
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A mi padre

A diferencia de otros padres, eres de los que no cometieron el error de imponer sus creencias, por lo que se entiende que no hayamos coincidido en muchas cosas y que prefiriera seguir mi camino a escucharte.

Komi-san wa komyushou desu.
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A nuestro ritmo

Me resulta sorprendente cuánto puede crecer una persona. No solo en cuestión de su estatura u otros rasgos físicos, sino a un nivel un poco más íntimo. Este crecimiento varía en cada uno de nosotros y eso se debe a las circunstancias y a las diferentes habilidades comunicativas que desarrollamos.

Aggretsuko, anime de Netflix.
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Peón de oficina

Aggretsuko, serie dirigida y escrita por Rarecho y disponible en Netflix, no solo narra el día a día en una oficina de contadores, además presenta la cruda situación laboral en que la protagonista Retsuko, una panda roja de 25 años, está envuelta.

Me resulta extraño, columna publicada en La República.
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Me resulta extraño

Me resulta extraño la forma de pilotear en Darling in the Franxx. Por un lado entiendo la referencia a Neon Genesis Evangelion con las unidades EVA, pero no comprendo la pose sexual adoptada, similar al anime Vandread.

Tokyo Idols, documental de Kyoko Miyake.
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Tokyo Idols

Tokyo Idols explora la cultura idol, un fenómeno social protagonizado por niñas y adolescentes que visten coloridos atuendos y realizan extenuantes coreografías mientras cantan, así como el día a día de sus seguidores, adultos de entre 20 y 45 años que las animan a viva voz.

A mi madre, columna dedicada a mi madre.
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A mi madre

“A veces me pregunto en qué momento creciste y dejaste de ser esa pequeña cosita que andaba pegada a mí como chicle a todos lados”. Ni idea, má. Para cuando me di cuenta, ya me habías botado una vez de la casa.